El Ministerio de Curación, págs. 131- 132.
El tentado necesita comprender la verdadera fuerza de la voluntad. Ella
es el poder gobernante en la naturaleza del hombre, la facultad de decidir
y elegir. Todo depende de la acción correcta de la voluntad. El
desear lo bueno y lo puro es justo: pero sino hacemos más que desear,
de nada sirve. Muchos se arruinaran mientras esperan y desean vencer sus
malas inclinaciones. No someten su voluntad a Dios. No escogen servirle.
Dios nos ha dado la facultad de elección: a nosotros nos toca ejercitarla.
No podemos cambiar nuestros corazones ni dirigir nuestros pensamientos,
impulsos y afectos. No podemos hacemos puros, propios para el servicio
de Dios. Pero si podemos escoger el servir a Dios; podásemos entregarle
nuestra voluntad, y entonces él obrará en nosotros el querer
y el hacer según su buena voluntad. Asi toda nuestra naturaleza
se someterá a la dirección de Cristo. Mediante el debido
uso de la voluntad cambiará enteramente la conducta. Al someter
nuestra voluntad a Cristo, nos aliamos con el poder divino. Recibimos fuerza
de lo alto para mantenernos firmes. Una vida pura y noble, de victoria
sobre nuestros apetitos y pasiones, es posible para todo el que une su
débil y vacilante voluntad a la omnipotente e invariable voluntad
de Dios.
Testimonies, tomo 2, pág. 347.
Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí
son todo el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con
el hombre, y afectan su vida mas intima.
Spirit of Prophecy, tomo 2, pág. 129.
La mente es un agente invisible de Dios para producir resultados consistentes.
Su influencia es poderosa y gobierna los actos del hombre. Si está
purificada de todo mal, es la fuerza motriz para el bien. El poder regenerador
del Espiritu de Dios, al tomar posesión de la mente transforma la
vida; se abandonan los pensamientos malsanos. se renuncia a los actos pecaminosos,
el amor, la paz, y la humildad toman el lugar de la ira. Ia envidia y la
contienda. Aquel poder que ningún ojo humano puede ver. ha creado
un nuevo ser a la imagen de Dios.
Testimonies, tomo 4, pág. 579.
Muchos están sufriendo de enfermedades del alma mucho mas que de afecciones del cuerpo, y no encontraran alivio hasta que vayan a Cristo, la fuente de vida. Entonces cesaran las quejas de cansancio, soledad, y descontento. Gozos que satisfacen impartiran vigor a la mente y salud y energia vital al cuerpo.
La carga del pecado, con su intranquilidad y deseos insatisfechos, se
halla en la misma base de una gran porción de las dolencias que
el pecador sufre. Cristo es el poderoso sanador del alma enferma de pecado.
Estos pobres seres afligidos necesitan tener un conocimiento claro de Aquel
a quien conocer verdaderamente significa vida eterna. Necesitan ser enseñados
paciente, amable pero seriamente cómo abrir las ventanas del alma
y dejar entrar el sol del amor de Dios, para iluminarse las oscurecidas
camaras de la mente.
Patriarcas y Profetas, págs 24 -25
Una vez creada la tierra con su abundante vida vegetal y animal, fue introducido en su escenario el hombre, corona de la creación para quien la hermosa tierra había sido aparejada. A él se le dio dominio sobre todo lo que sus ojos pudiesen mirar, pues "dijo Dios". Hagamos al hombre a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza; Señoree... en toda la tierra Y creó Dios al hombre a su imagen.... varón y hembra los creó." Aquí se expone con claridad el origen de la raza humana: y el relato divino está claramente narrado que no da lugar a conclusiones erróneas. Dios creó al hambre conforme a su propia imagen. No hay en esto misterio. No existe fundamento alguno para la suposición de que el hombre llegó a existir mediante un lento proceso evolutivo de las formas bajas de la vida animal o vegetal.
Tales enseñanzas rebajan la obra sublime del Creador al nivel
de las mezquinas y terrenales concepciones humanas. Los hombres estan tan
resueltos a excluir a Dios de la soberanía del universo que rebajan
al hombre y le privan de la dignidad de su origen. El que colocó
los mundos estrellados en la altura y coloreó con delicada maestría
las flores del campo, el que llenó la tierra y los cielos con las
maravillas de su potencia, cuando quiso coronar su gloriosa obra, colocando
a alguien para regir la hermosa tierra. supo crear un ser digno de las
manos que le dieron vida. La genealogía de nuestro linaje, como
ha sido revelada no hace remontar su origen a una serie de gérmenes,
moluscos o cuadrúpedos, sino al gran Creador. Aunque Adan fue formado
del polvo, era él: hijo de Dios", Lucas 3:38.
Medical Ministry, pág. 10.
El mismo poder que sostienen a la naturaleza esta obrando en el hombre.
Las mismas leyes que guian a la estrella y al átomo controlan la
vida humana. Las leyes que gobiernan la acción del corazón,
que regulan el flujo de la corriente de vida hacia el cuerpo, son Las leyes
de la gran inteligencia que tiene la jurisdicción del alma. De él
procede toda vida. Sólo en armonia con él puede ésta
encontrar su verdadera esfera de acción. Para todos Los objetos
de su creación la condición es la misma, una vida sostenida
al recibir la vida de Dios, una vida ejercitada en armonia con la voluntad
del Creador. El transgredir su ley, fisica. mental o moral, es colocarse
a uno mismo fuera de armonia con el universo e introducir discordia, anarquia
y ruina.
Manuscript Release,págs 744-748
Muchos que han sido amenazados par la tuberculosis seran sanados mediante
la fe. Muchos otros recibiran curación a través del comer
y beber apropiadamente y permanecer mayormente al aire libre.
La Educación, pág. 198.
No sólo es el Creador de todo. sino la vida de todo lo viviente.
Es su vida la que recibimos en la luz del sol, en el aire puro y suave,
en el alimento que fortifica nuestros cuerpos y sostiene nuestra fuerza.
Por su vida existimos hora tras hora momento tras momento.
Comentario Biblico Adventista del Séptimo Dia. tomo 7 pág 950
Los milagros de Dios no siempre tienen la apariencia externa de milagros. Con frecuencia tienen lugar en una forma que parece como el acontecer natural de los sucesos. Cuando oramos por los enfermos también trabajamos con ellos. Contestamos nuestras propias oraciones usando los remedios que están a nuestro alcance. El agua, debidamente aplicada, es un poderosísimo remedio. Cuando se la usa con inteligencia, se ven resultados favorables.
Dios nos ha dado inteligencia y quiere que aprovechemos al máximo
sus bendiciones que dan salud. Pedimos que Dios dé pan al hambriento,
entonces debemos actuar como su mano ayudadora para aliviar el hambre.
Debemos usar cada bendición que Dios ha puesto a nuestro alcance
para liberar a los que están en peligro. Los remedios naturales
usados de acuerdo con la voluntad de Dios, producen resultados sobrenaturales.
Pedimos un milagro, y el Señor dirige la mente a algún remedio
sencillo.
El Ministerio de Curación, pág. 322-223
En la creación de la tierra, nada debió Dios a la materia
preexistente. "El dijo, y fue hecho", él mandó, y existió"
Salmo 33:9. Todas las cosas, materiales o espirituales, surgieron ante
el Señor Jehová cuando él habló, y fueron creadas
para su propio designio. Los cielos y todo su ejército, la tierra
y todo lo que hay en ella, surgieron a la existencia por el aliento de
su boca. En la creación del hombre resulta manifiesta la intervención
de un Dios Personal, Cuando Dios hubo hecho al hombre a su imagen, el cuerpo
humano quedó perfecto en forma y organización, pero estaba
aún sin vida. Después, el Dios personal y existente de por
sí infundio en aquella forma el soplo de vida y el hombre vino a
ser una criatura viva e inteligente. Todas las partes del organismo humano
fueron puestas en acción. El corazón, las arterias, las venas,
la lengua, las manos, los pies, los sentidos, las facultades del espiritu,
todo ello.
Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 99 - I 00
En los días de Cristo, muchos oyeron el Evangelio, pero sus mentes
estaban oscurecidas por las falsas enseñanzas y no reconocieron
en el humilde Maestro de Galilea al Enviado de Dios. Más después
de la ascensión de Cristo, su entronización en el reino de
la mediación fue señalada por el descenso del Espiritu Santo.
En el día de Pentecostés fue dado el Espiritu. Los testigos
de Cristo proclamaron el poder del Salvador resucitado. La luz del cielo
penetró las mentes entenebrecidas de aquellos que habian sido engañados
por los enemigos de Cristo. Ellos lo vieron ahora exaltado a la posición
de "Principe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión
de pecados" .
El Ministerio de Curación, págs. 323 - 324
Continuamente Dios sostiene y emplea como ministros suyos las cosas
que hizo. Obra por medio de las leyes de la naturaleza, que le sirven de
instrumento, pero no actuan automáticamente. La naturaleza atestigua
la presencia inteligente y la intervención activa de un Ser supremo
que obra en todos según su voluntad.
Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 143.
Satanás es el originador de la enfermedad; y el médico
lucha contra su obra y poder. Por doquiera prevalece la enfermedad mental.
Los nueve décimos de las enfermedades que sufren los hombres tienen
su fundamento en esto. Puede ser que alguna aguda dificultad del hogar
esté royendo como un cáncer el alma y debilitando las fuerzas
vitales. Aveces el remordirmiento por el pecado mina la constitución
y desequilibra la mente. Hay tambien doctrimas erróneas, como la
de un infierno que arde eternamente y el tormento sin fin de los impíos,
que al presentar ideas exageradas y distorsionadas del carácter
de Dios, han producido el mismo resultado en las mentes sensibles. Los
incrédulos han sacado partido de estos casos desgraciados para atribuir
la locura a la religión. Pero esta es una grosera calumnia, y no
les agradará tener que arrastrarla algún día. Lejos
de ser la causa de locura, la religión de Cristo es uno de sus remedios
más eficaces; porque es un calmante poderoso de los nervios.
El Ministerio de Curación, pág. 75-76
En sus milagros, el Salvador manifestaba el poder que actúan
siempre en favor del hombre. Para sostenerle y sanarle. Por medio de los
agentes naturales. Dios obra día tras día, hora tras hora
y en todo momento, para conservarnos la vida, fortalecernos y restaurarnos.
Cuando alguna parte del cuerpo sufre perjuicio, empieza el proceso de curación;
Los agentes naturales actúan para restablecer la salad. Pero lo
que obra par media de estos agentes es el poder de Dios. Todo poder capaz
de dar vida precede de él. Cuando alguien se repone de una enfermedad,
es Dios quien lo sane. La enfermedad, el padecimiento y la muerte son obra
de un poder enemigo. Satanás es el que destruye: Dios el que restaura.
Testimonies, tome 3, pág. 136.
El llegar a conocer el maravilloso organismo, los huesos, los músculos,
el estómago, el higado, los intestinos, el corazón, los poros
de la piel, y comprender la dependencia de un órgano sobre otro
para la acción saludable de todos, es un estudio en el cual la mayoría
de Las madres no se interesan. No saben nada acerca de la influencia del
cuerpo sobre la mente y de la mente sobre el cuerpo. No parecen comprender
la mente, la cual une al ser finito con el Infinito. La mente es la capital
del cuerpo.
El Deseado de Todas Las Gentes, pág. 615.
A la muerte de Cristo debemos aun esta vida terrenal. El pan que comemos
ha sido comprado por su cuerpo quebrantado. El agua que bebemos ha sido
comprada par su sangre derramada. Nadie. santo, o pecador, come su alimento
diario sin ser nutrido par el cuerpo y la sangre de Cristo. La cruz del
Calvario esta estampada en cada pan. Está reflejada en cada manantial.
El Ministerio de Curación, Págs. 324 - 325
El mecanismo del cuerpo humano no puede ser comprendido par completo;
presenta misterios que confunden a los más inteligentes. No es por
efecto de un mecanismo que, una vez puesto en movimiento, prosigue su acción,
como late el pulso y una respiración sigue a la otra. En Dios vivimos,
nos movemos y somos. El corazón que palpita el pulse que late, cada
nervio y músculo del organismo vivo se mantiene en orden y actividad
por el poder de un Dios siempre presente.
LA FE POR LA CUAL VIVO
En el capítulo once del Evangelio según el apóstol Juan, se halla registrada la conmovedora historia de Lázaro. En ella se relata la tragedia como la victoria final del hombre sobre sus dos enemigos; la muerte y el sepulcro. Todavía estamos sujetos a la muerte; pero la Palabra de Dios promete que un día ésta será completamente destruida: "Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte: 1 Corrintios 15:26 la historia de Lázaro también nos habla del amor, el amor de los hombres y el amor de Dios. En este recuento encontramos las famosas palabras: Jesús lloró" (versículo 35), las cuales pintan un cuadro de la compasión que Jesus siente por la humanidad sufriente y de la agonía que traspasaba su corazón ante la obstinada oposición del hombre a aceptar el amor y la salvación divina Jesús lloró "porque muchos de los que estaban ahora llorando por Lázaro maquinarían pronto la muerte del que era la resurrección y la vida". El deseado de todas las Gentes, Pág. 490
La historia de Lázaro también está llena de significado para los cristianos de hoy. En ella podemos encontrar las razones y las respuestas a la condición laodicense (tibieza) del pueblo de Dios. Dios se esfuerza hoy por restaurar y revivificar a muchos que están dispuestos a someterse a él, a aceptar su voluntad y a colaborar en la gran obra de salvación. A medida que la estudiamos, notaremos que la historia de Lazaro es también nuestra historia y quizás podamos comenzar a comprender por qué Jesús lloró y todavía continúa llorando mientras intercede con su preciosa sangre por nosotros en el santuario celestial.
La historia de Lazaro comienza en el momento de su enfermedad (véase el versículo I). A menudo la enfermedad es causada por nuestros malos hábitos o debido a nuestro fracaso en mantener la salud que Dios nos ha dado. Muchos hemos enfermado debido a la falta de ejercicio, la mala alimentación, la falta de descanso y la escasez de agua, y después deseamos sanar inmediatamente. Solo tomamos una pastilla y continuamos haciendo aquello que nos privó de la salud. Lo mismo ocurre en el mundo espiritual. Cuando descuidamos la fe, dejamos de comer el pan de vida, olvidamos el descanso, dejamos de creer en Jesús y de beber el agua de la vida -Cristo- como resultado, enfermamos espiritualmente. Entonces esperamos encontrar una cura inmediata, un remedio veloz, una religión instantánea; pero eso no trabaja así. No existe una cura inmediata para la enfermedad espiritual. Jesús es el único remedio. El es el Médico Supremo.
Ignorar la causa de la enfermedad es insensatez; sin embargo, lo hacemos constantemente. Prestamos atención a los síntomas e ignoramos la raiz del problema Pero toda enfermedad espiritual es, en cierto punto, el resultado de la carencia de una conexión vital con la fuente de la salud, Jesucristo. Algunos sintomas de la enfermedad espiritual son: la frialdad de la indiferencia la fiebre de un temperamento iracundo,la inflamación de la lengua chismosa y calumniosa, el mal aliento del lenguaje profano, las palpitaciones de un corazón mundano, el letargo, la falta de energía para trabajar por Cristo y por la verdad, una cabeza hinchada de orgullo, una laringitis que nos impide orar y compartir la fe con otros y comezón de oir cuando se predica la verdad. Todos hemos sido infectados con el virus del pecado, y si no aplicamos el tratamiento, éste nos llevará a la muerte eterna (véase Romanos 3:23, 6:23).
Así como la enfermedad llevó a Lázaro a la muerte. En Juan 11:3 vemos cómo las hermanas de Lázaro enviaron palabras a Jesús para informarle de la enfermedad. Esto también encierra una lección para nosotros. Cuando advertimos la enfermedad espiritual o las faltas de un hermano o una hermana podemos tomar una de las siguientes alternativas.
I. Podemos tratar de aplicar nuestro propio tratamiento; pero esta es una solucion muy peligrosa ya que ninguno de nosotros califica como médico espiritual.
2. Podemos informar a otros acerca de cuán grave es la dolencia de nuestro hermano o nuestra hermana.
3. Podemos acudir a Jesús, el único que puede ayudar a sanar.
La iglesia es un hospital para el alma esferma que necesita los remedios divinos. Si, como dice la Biblia vamos a Dios con las necesidades de otros, aprenderemos a sobrellevar las cargas de los demas. Véase Gálatas 6:2 Orad los unos por los otros. Llevad al enfermo y al pecador ante el trono de la gracia de Dios. Decidle a Dios: "He aquí, el que amas está enfermo! Socorrelo, Señor!. Ayudame a ser un instrumento de tu gracia.
Cristo ama a coda uno de nosotros, no importa si estamos sanos o enfermos. Conoce nuestras necesidades y anhela ayudamos. También está dispuesto a visitarnos en nuestra propia casa, en Apocalipsis 3:20 leemos que él está a la puerta y llama le permitiremos entrar?. Si continuamos leyendo Los versículos 4 al 6 del relato de Lázaro, advertimos que aun después de saber que su amado amigo estaba enfermo, Cristo permanecio dos días donde estaba. !Qué actitud tan extraña!, si él hubiera partido inmediatamente. Lázaro no hubiese muerto. Pero Dios no trabaja de la misma forma que nosotros trabajamos. Lo que a voces parece una tardanza no es sine la manera como Dios emplea un evento para trabajar en favor de la salvación de muchas personas. Véase 2 Pedro 3:9.
A través de la experiencia de Lázaro, Cristo estaba tratando de alcanzar a todos Los involucrados; Las hermanas, Los enlutados y también la multitud de curiosos. Cristo permitió que Satanás creyera haber obtenido la victoria al matar a Lázaro, pero nuestro Señor es la fuente de vida y resurrección. Elena de White dice que Cristo "dejó que el enemigo ejerciese su poder, para luego hacerlo retroceder como enemigo vencido". Ibid,pág. 487. Como resultado de esta terrible experiencia la fe y el amor que Lázaro y sus hermanas sentían par Cristo, aumentaron. Nuestro amor y nuestra fe también aumentarán cuando aprendamos a esperar pacientemente en Cristo.
Analicemos ahora Los eventos que tomaron lugar cerca de la muerte y resurrección de Lazaro. Cuando por fin Cristo llegó a la escena (véase el versículo 17), no solo estaba Lázaro muerto, sino que había estado en la tumba por cuatro días. Parecía que toda esperanza había desfallecido. Ambas hermanas dijeron: "Señor si hubieses estado aquí mi hermano no habría muerto:. Era ya demasiado tarde? !No! Aun la muerte no podía detener a Aquel que era la vida y la resurrección en persona Jesús dijo: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá" versiculo 25. Muchas de nuestras iglesias han dejado de ser hospitales para los enfermos espirituales y se han convertido en funeraria para Los muertos espirituales. Muchas, así como dijera Jesús en Mateo 23 :27, están llenas "de huesos muertos y de toda inmundicia". Elena de Withe declara: "Vibran iniquidad y vileza en Las iglesias; sin embargo, sus miembros profesan ser cristianos, la profesión que hacen, sus oraciones y sus exhortaciones, son abominación ala vista de Dios... el manto de la religión cubre los mayores crímenes e iniquidades. " Primeros Escritos, Pág 274.